La falta de apoyo en tecnología en la industria de la construcción es común a lo largo de toda la cadena de valor, al punto de que parece algo tradicional. Con la aparición en los años ochenta de AutoCAD se esperaba el inicio de nuevos procesos con una mayor base tecnológica. Pero en realidad lo que sucedió fue que se actualizaron solamente los instrumentos de dibujo, al convertirlos en digitales, salvo por algunas nuevas funciones que aportaba el programa se siguió trabajando en términos generales de la misma manera. Este error de apreciación del potencial de AutoCAD atenuó lo que pudo haber sido una verdadera oportunidad de dar un salto tecnológico que nos tendría a la par con los países de mayor nivel de desarrollo en el sector de la construcción y todo porque se entendió la tecnología CAD simplemente como una nueva herramienta y no como lo que debió ser, un nuevo proceso.

Pero no todo en la construcción gira alrededor del diseño arquitectónico, la gestión documental, los procesos administrativos y financieros si han contado con ayudas tecnológicas durante los últimos años, el problema ha consistido en que todo el volumen de información que manejan estos sistemas está fragmentada y no se conecta de la mejor forma con el propósito central de la industria.

Con la aparición de BIM (http://www.iac.com.co/que-es-bim/) existen los riesgos de incurrir en los mismos errores del pasado, solo que, en esta oportunidad y dada la globalización, tendría efectos catastróficos en una industria ya golpeada por la competitividad y estado de la economía del país. Estos son tiempos bien diferentes a los años 80 y justo ahora que el sector es mucho más vulnerable.

¿Pero qué hacer? La respuesta, para algunos, es incorporar al equipo de trabajo personas con experiencia de usuario en nuevas tecnologías como BIM e incorporar sin mayor reflexión estos procesos a los nuevos proyectos. Pero creemos que las compañías con más futuro son aquellas que cambian fundamentalmente la forma en que abordan la construcción, en donde dejan de pensar en sí mismas como compañías de construcción, a pensar en sí mismas como compañías de tecnología que hacen proyectos de construcción.

En consecuencia, la idea es optimizar procesos e incorporar tecnología a ellos ¡Pero atención! No se trata únicamente de acceder a nuevo software, hay que pensar en términos más estratégicos y gerenciales, esto sin importar el tamaño de nuestra organización. Hay que pensar en procesos de implementación de nuevas tecnologías capaces de transformar la visión de compañía que hoy tenemos y prepararnos con la determinación necesaria para lograr nuevos y desafiantes objetivos, mediante estrategias innovadoras y con la claridad suficiente para mantenernos en nuestros planes.

Aquí algunos consejos prácticos de líderes visionarios en tecnología de la construcción:

  • Cree una visión general para el futuro que se alinee con sus objetivos comerciales y de proyecto.
  • Examine dónde se encuentra ahora y qué se necesita para alcanzar esos objetivos futuros.
  • Implemente planes para cerrar la brecha entre dónde está ahora y dónde quiere estar.
  • Comprenda cómo la tecnología afectará su negocio y sus objetivos.
  • Concéntrese menos en lo que es posible ahora y más en lo que podría ser posible en el futuro.
  • Identifique al personal adecuado para defender, investigar, implementar y ganar aceptación.
  • Asigne grupos de trabajo internos para identificar y probar tecnologías nuevas y emergentes.
  • Apoyar la innovación en cada proyecto con grupos de trabajo, grupos de apoyo y respaldo ejecutivo.
  • Alinee su visión tecnológica con la forma en que habla con los clientes y cómo se diferencia de sus competidores.

En cuanto a herramientas tecnológicas es de suma importancia contar con una plataforma tecnológica unificadora para la construcción que evite tener la información del proyecto fragmentada. De igual forma es vital conectar la construcción virtual del proyecto con la construcción real del mismo, ya que no se obtiene ningún beneficio al diseñar y coordinar correctamente el proyecto, si llegada la hora de la construcción no nos atenemos a los requerimientos y dimensiones que el diseño BIM determinó con el rigor y precisión suficientes para poder garantizar que la construcción virtual y real sean prácticamente las mismas; tarea que resulta imposible con las herramientas e instrumentos de medición tradicionales, incapaces de alcanzar el nivel de precisión requerido.

Ingeniería Asistida por Computador (IAC), consciente de la necesidad de llevar la precisión del modelo virtual BIM al sitio de construcción pone a disposición de la industria lo último en tecnología robótica el Topcon LN100, un equipo especializado en apoyar procesos claves tales como: el replanteo, el control y aseguramiento de la calidad y la verificación del Modelo con el propósito de actualizar la documentación de obra, o “Asbuilt”.

Juan Diego Pareja Vélez

Arq, consultor BIM en IAC

Para conocer más sobre este y otros temas contáctanos escribiendo a info@iac.com.co. Igualmente, si quieres publicar tus artículos sobre temas de tendencia en la industria en nuestro blog, puedes enviarlos al mismo correo electrónico.

Deja un comentario