Hagamos una pausa e imaginemos el siguiente escenario: Un joven se encuentra en su cumpleaños, luego de una agradable reunión familiar se dispone a abrir los diferentes regalos que recibió… uno de ellos llama su atención luego de romper la envoltura, pues su paquete muestra un modelo de fichas para armar, el joven es fanático de estos juegos, con cuidado y con la expectativa en alto, se dispone a destapar su presente, pero recibe una mala sorpresa al darse cuenta que dentro del paquete solo hay fichas y no encuentra ninguna instrucción de como armar el modelo, revisa para asegurarse nuevamente y confirma de que tal documento no llego dentro del paquete.

¿Qué puede hacer este joven si quiere armar su modelo, pero no cuenta con la documentación adecuada para lograrlo?, podríamos asumir que, si tiene un referente visual como la foto del empaque, puede emprender por sí mismo el proceso de copiar su forma; sumando su ingenio y su conocimiento de cómo funcionan las fichas, el resultado puede ser similar, pero no el que esperaba y además ¡sobraron fichas!… Para fortuna de este joven cuenta con una fuente de información que quizá ningún ser humano antes de la aparición internet pensó que podía existir.

La web permite gestionar cualquier cantidad de datos y contenido digital; los manuales para armar modelos no son la excepción, por esta razón este joven pudo encontrar una copia de su manual de instrucciones; para esto solo necesito un dispositivo que le permitiera visualizar este tipo de contenido (computador, Tablet, smartphone, Smart tv, etc.), con conexión a internet, un buen café y una tarde para lograr obtener el resultado preciso con su modelo. No solo logro armar su modelo, sino que también cuenta con esta información (manual) para su consulta en el momento que las requiera.

Si cambiamos el escenario, y nos ubicamos en el desarrollo de un proyecto constructivo, el panorama en general es similar, se necesitan suministros (materiales de construcción, en el caso del joven fichas) y las instrucciones técnicas (los planos en el caso del proyecto constructivo) para materializar el diseño de un edificio.

Actualmente el uso de los planos en obra es fundamental, son la guía para planificar, programar, coordinar, ejecutar y auditar el proyecto en su fase constructiva. ¿podríamos imaginarnos una construcción sin planos? la respuesta no es muy difícil de conseguir, es un NO rotundo. No obstante, la planimetría en obra tiene una serie de variables implícitas que hacen un poco más complejo de lo que creemos su manejo, que, si no se hace de manera rigurosa, podría complicar gravemente la construcción de un proyecto.

Por nombrar algunas variables, podemos empezar por el manejo de cambios, todos los proyectos pueden tener cambios de diseño durante la construcción, lo que nos lleva a deducir que al realizar desde el diseño estos cambios tendríamos diferentes versiones de los planos, si no se trabaja sobre la versión indicada vamos a tener resultados negativos, reprocesos, tiempo perdido y lo peor escombros y sobrecostos.

Podemos sumar a las variables los tiempos de entrega de los planos, desde que se imprimen, hasta que llegan a obra y se entregan a quien se encarga de ejecutar. En la obra el tiempo es dinero, y si nos ahorramos 1 o 2 días es una ganancia sustancial en un proceso, y si de dinero hablamos, el costo que lleva la impresión de planos en una obra es exorbitante, miles de dólares por obra, cuentas hasta de USD 25000 o más en impresiones, claro está, esto depende también de la escala y el tipo de proyecto.

Para los operarios de construcción es imprescindible la figura de planos en la obra, se convierte en su insumo ordenador, en su manual técnico, en su libreta de notas, en su tablero de estrategias. Pero el papel es delicado y si le sumamos el entorno un poco áspero de la construcción, un plano tiende a deteriorarse rápidamente, perdiendo de esta manera información valiosa depositada por el oficial, y la inversión propia del plano al tener que imprimirlo nuevamente.

Llegar a obra, incluso con proyectos constructivos producidos bajo procesos BIM, implica la producción, impresión, transporte y administración de documentos impresos, aunque contemos con toda la información del proyecto en un modelo digital. Un modelo realizado bajo procesos BIM adecuados, puede arrojarnos información documental, cualitativa o cuantitativa, esquemas, imágenes, tablas de planificación referentes al proyecto en tiempo real; si lleváramos toda esta información a la obra podríamos tener acceso a una cantidad de datos que facilitarían la toma de decisiones en muchos procesos en la construcción, ¿cómo podemos hacer llegar de manera eficiente esta información a la obra?, la respuesta podría ser imprimiendo planos, ¿pero cuántos planos necesitaríamos, podríamos llevarlos siempre dentro de la obra, fuera de la obra, y si necesitamos información adicional para construir, para revisar, el manejo de impresiones sería un poco complejo.

La respuesta a estas incógnitas está en el manejo de la documentación y computo en la nube. Gracias a los avances tecnológicos, específicamente a la tecnología relacionada con la llamada Industria 4.0 o también considerada 4ta revolución industrial, la interconectividad es una realidad, hoy nos afecta incluso en nuestra vida diaria; las redes sociales y plataformas como Spotify o YouTube, nos brindan la posibilidad de visualizar, crear y compartir información, estas plataformas nos permiten visualizar o escuchar música sin necesidad de instalar reproductores multimedia en nuestros equipos, es decir, nos brindan también el servicio de computo en la nube, la condición: solo debemos tener un dispositivo con una buena conexión a internet.

Para el momento que esta pasando la industria de la construcción, con la adopción de tecnologías de desarrollo de proyectos BIM, es apropiado hablar del concepto de manejo de información en la nube para poder guardar, compartir, gestionar, visualizar e interactuar toda la documentación de un proyecto. Un modelo BIM puede producir fácilmente una gran cantidad de información; la posibilidad de manejar tal cantidad de información implica un reto de gestión, coordinación y manejo, por lo que se debe llevar un orden adecuado, debe ser fácil de compartir, además de asegurar la visualización de múltiples formatos sin instalar programas adicionales, sin importar el dispositivo utilizado, deberá asegurar acceso a los actores del proyecto, y gestionar niveles de acceso y claro para proteger la información depositada.

En la obra los beneficios de manejar la documentación de un proyecto en la nube tendrán un impacto tal, que cambiará el paradigma de la forma y el tipo de información que utilizaremos para ejecutar la construcción de un edificio, este impacto no solo va a afectar la impresión, haciendo está obsoleta o muy poco usada, sino que acelera la eficiencia del manejo de la información para tomar decisiones y crear estrategias, contando con nuevas formas de visualización imposibles de conseguir en un simple plano, haciéndola de consulta inmediata, en cualquier momento, desde cualquier parte del mundo. ¿llegara el momento en que un dispositivo móvil reemplace un plano?, la respuesta: Hoy pasa y es una realidad, herramientas como Autodesk BIM360 ya ofrecen herramientas que gracias a la nube transforman la información documental del proyecto, como la llevamos a la obra, mejorando los procesos de construcción, mejorando tiempos de respuesta, ahorrando dinero en impresione e incrementando la productividad.

Autor : Juan Carlos Velásquez

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