Es un hecho, por medio de procesos BIM podemos emular un proyecto constructivo de manera digital de la misma manera en que este debe ser abordado en la obra, esto quiere decir: Modelar tal cual se va a construir. Al abordar un proyecto nuevo desde esta perspectiva, se abre inmediatamente un abanico de posibilidades, que de una u otra manera siempre nos va a llevar por el mismo camino: La precisión del diseño antes de construir.

La incertidumbre dentro de la industria de la construcción es una constante que debe ser tomada en cuenta en cada proyecto que se encamine, claro esta hay variables que, aunque se quieran cuantificar y medir, simplemente no es posible tener control sobre ellas, como el factor meteorológico, pues nadie sabe a ciencia cierta el comportamiento del clima y este siempre afectará el progreso de cualquier obra.

Hay otro tipo de incertidumbre ligada a los procesos constructivos de diseño y está asociada a la documentación del proyecto, la planimetría en general tiene una condición muy singular, y es que esta siempre va a estar sujeta a la interpretación de quien la lee. No es un secreto que la información gráfica que contienen muchos planos constructivos no siempre se interpreta de manera adecuada, y más si es leída por diferentes actores, o empeorando el escenario si la información que en esta se deposita no es clara o carece de los niveles de detalle mínimos que son necesarios en la etapa de construcción.

Si se trata de medir el proyecto, la cuantificación presenta retos que también hacen gala de cierto nivel de incertidumbre, ya que la tarea de cuantificar esta condicionada a la documentación planimétrica del proyecto, si esta no es totalmente detallada, carece de datos técnicos o la información no es clara, puede incurrir en vacíos de información que de alguna u otra forma deben ser llenados, elevando las posibilidades de generar información inexacta, cambios innecesarios y reprocesos, que retrasan el desarrollo del proyecto.

BIM sin lugar a duda es hoy, la opción más eficaz y eficiente para manejar un proyecto constructivo desde su concepción. Una de las fortalezas de BIM es la promesa de reducir la incertidumbre en la industria de la construcción, logrando una emulación digital el proyecto constructivo en su totalidad mucho antes de ser construido, permitiendo usar este modelo del proyecto para analizar cualquier aspecto de diseño, técnico o constructivo.

Para que la incertidumbre del proyecto pueda ser reducida debe tener una condición que no puede estar sujeta a ningún tipo de negociación: La Constructabilidad del proyecto, es decir, que este contenga la información técnica necesaria para poder llevar a cabo la fase de Construcción. Esta condición dentro de los procesos BIM está sujeta a la forma en que se modela el proyecto y es muy importante identificar aspectos coyunturales dentro del modelado de edificios para abordarlos con técnicas adecuadas que permitan lograr una información más precisa.

Para garantizar la Constructabilidad se debe apelar a técnicas precisas para el modelado, basadas en las buenas prácticas del programa de modelado utilizado (siendo Revit el más comercial en la región), con el fin de identificar técnicas, documentarlas, coordinarlas y estandarizar la forma en la que se abordan los diferentes escenarios técnicos dentro de las compañías, para analizar el edificio desde el modelado en escenarios como el modelado de los acabados, la estructura, el movimiento de tierras, itemizado, etc.

Para garantizar la disminución de la incertidumbre y documentar con exactitud la información tectónica del modelo es necesario crear manuales y/o fichas técnicas asociados al protocolo BIM, que tengan claros los métodos para el modelado puntual de los elementos que conforman el proyecto, la configuración de las familias y cuáles son las especificaciones exactas de cómo se va a construir en la realidad.

Estos documentos deben ser de total conocimiento por quienes van a desarrollar el proyecto, deben ser de fácil entendimiento y de fácil comunicación, además de ser compartidos deben facilitar el trabajo colaborativo y la coordinación, generando un lenguaje común para facilitar la evaluación, cuantificación y mejoramiento de cualquier proceso de diseño, técnico o constructivo asociado al proyecto desarrollado con procesos BIM.

Autor: Juan Carlos Velásquez

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