Dentro de la filosofía de trabajo BIM, siempre se ha hablado sobre la idea de trabajar sobre un único modelo durante el ciclo de vida de un proyecto, lo que facilitaría el trabajo colaborativo y el manejo único de información, llevando todos los datos de un proyecto constructivo BIM. No todo en esta idea es cierto, realmente debemos tener en cuenta que, para tener una respuesta, debemos formular primero una pregunta o necesidad y que para muchas respuestas pues deberían existir muchas respuestas.

Si se toma un modelo BIM, como una respuesta a una necesidad puntual de información, en un determinado momento dentro del ciclo de vida de un proyecto, debemos saber cómo se formuló la necesidad de esta. El secreto para manejar bien las necesidades puntuales de un proyecto es conocer sus fases, estas por lo general son:

  • Programación
  • Diseño conceptual
  • Diseño detallado
  • Análisis
  • Documentación
  • Fabricación
  • Análisis 4D o programación
  • Análisis 5D cuantificación
  • Operación y mantenimiento

Para marcar las diferentes fases de un proyecto, se debe saber cuál es el producto que se obtiene en cada una de estas fases, ya que el modelo BIM debe dar las respuestas correctas a los interrogantes en el momento adecuado, con el fin de tomar decisiones que afecten positivamente el desarrollo del proyecto.

Esto implica una especie de evolución técnica y de desarrollo del Modelo, donde se elaboran diferentes modelos, que permiten hacer una lectura apropiada del momento del proyecto para facilitar el análisis, medir y hacer control sobre muchos procesos. Esta variación de la necesidad informativa requerida obliga a generar modelos que cuenten con diferentes características, con el fin de obtener la información y los indicadores adecuados. Un ejemplo de la variedad de modelos que podemos encontrar en un proyecto constructivo bajo procesos BIM:

  • Modelo topográfico.
  • Modelo Análisis de cabida
  • Modelo Anteproyecto
  • Modelo para renders o imágenes
  • Modelo detallado
  • Modelo Trabajo colaborativo
  • Modelo Diseño Arquitectónico
  • Modelo Diseño Estructural
  • Modelo Diseño Aire acondicionado
  • Modelo Diseño Eléctrico
  • Modelo Diseño Hidrosanitario
  • Modelo de Coordinación
  • Modelo Documentación
  • Modelo 4D programación
  • Modelo 5D cuantificación
  • Modelo As Built
  • Modelo operación y mantenimiento

Cada uno de estos modelos tiene sus propias necesidades, por lo que a su vez va a generar sus propias respuestas, la elaboración de estos requiere el manejo de protocolos y mandatos que pueden variar de acuerdo al tipo de modelo, por ejemplo los protocolos y mandatos BIM de un modelo Arquitectónico vs el modelo Eléctrico pueden tener diferencias considerables al modelarlos, aunque comparten muchos puntos fundamentales, para realizarlos deben estar bien acotados y documentados, cada responsable de realizarlos debe conocer al detalle cual va a ser el uso que se le va a dar a su modelo, para que pueda tomar decisiones y modelar adecuadamente en pro de su misión.

Hay modelos que, aunque representan de manera fiel una intención del proyectista, puede estar dentro de una estructura BIM, ya que cumple con una función netamente visual, estos modelos cumplen una función fundamental a la hora de mostrar el proyecto, con fines de mercadeo. Es la materia prima para elaborar renders, se preparan escenarios hipotéticos o manejo de texturas y detalles para mostrar la idea, en este modelo sobra cualquier información adicional a la solamente visual, muchas veces se puede desarrollar con herramientas simples de modelado y postproducción de imágenes fotográficas.

Cuando el proyecto debe ser sometido a la toma de decisiones de uso, materialidad, Constructabilidad o presupuestos, debe apelar a información cuantitativa, el modelo solamente visual se queda corto para este tipo de análisis, es por esto que debe existir una plataforma BIM como Autodesk Revit que permita elaborar modelos con propiedades puntuales que logren la obtención de información apta para su ordenación y clasificación. A medida que el proyecto va evolucionando, estas propiedades pueden aportar más información al proyecto, un nivel de desarrollo más avanzado es donde aparece el término de LOD (Leve lof development) que acota y caracteriza el tipo de información mínima que debe proveer un elemento del modelo, esta propone una clasificación entre 0 a 500 para clasificar los elementos que conforman este modelo.

También están los modelos de análisis que permiten extraer la información depositada al modelo BIM, con el fin de determinare si el modelo funciona adecuadamente, el más claro ejemplo es el modelo de coordinación, donde se fusionan los modelos de las diferentes disciplinas para confirmar que no se tenga ningún problema de colisiones entre los diferentes componentes.

En conclusión, la idea de un único modelo central dentro de un esquema BIM, puede no ser del todo cierto, los modelos nos permiten responder cuestiones puntuales apoyados por técnicas y estrategias específicas, lo que no siempre es compatible con otros modelos y hace imposible que se anexe a este único modelo, es así que cae en manos expertas dar el adecuado manejo a cada uno de estos modelos para garantizar así la eficacia de la información, el manejo de las buenas prácticas y el éxito del proyecto BIM.

Autor: Juan Carlos Velasquez Escobar
Arquitecto Consultor BIM

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