Pasadas casi dos décadas de este nuevo siglo y pronto a cumplirse más de cuatro de la aparición de los programas de diseño por ordenador aplicados a la arquitectura y disciplinas relacionadas con esta, la evolución de los mismos ha generado una velocidad de intercambio de información a través de las redes, también de larga data en la escena proyectual,  estableciendo parámetros y datos muy veloces vinculados con el desarrollo de proyectos relacionados con la construcción  in situ y coordinados a distancia.

El tema que se ha puesto sobre la palestra vinculado con la sostenibilidad de las edificaciones y su proceso constructivo, dado que es la actividad más contaminante del planeta no solo por los procesos que le determinan para hacerla realidad tangible, también por la perdurabilidad cada vez mayor de las mismas en el tiempo y los costes de mantenimiento que conllevan,  ha abierto el campo de la investigación y desarrollo de procesos y programas vinculados con la efectividad, economía de recursos, agilidad de los procesos para hacerla una realidad tangible.

El papel del arquitecto ha cobrado una significativa importancia en la coordinación del proyecto y su construcción. Para ello diversas empresas han desarrollado programas como REVIT desarrollado por Autodesk y certificaciones como LEED, entre otras, que facilitan los procesos de intercambio de información, a nivel de proyecto la primera y de calidad de procesos así como evaluación de la sostenibilidad de las edificaciones para reducir el impacto a nivel medioambiental y socioeconómico del lugar donde se implantan.

Esta combinación de programas y procesos sumados a los requerimientos de los promotores o clientes que buscan cada vez más eficacia y transparencia en la data de los proyectos presentados por el arquitecto, han impulsado la utilización de sistemas gerenciales de trabajo en las que BIM, de sus siglas en ingles (Building Information Modeling) o Modelado de información de construcción tienen un papel preponderante al optimizar el proceso de planificación y construcción de las ideas que habitan en la mente y proyecto del arquitecto y la sostenibilidad de las edificaciones como requisitos indispensables para la certificación de su construcción y facilidad operativa.

Proyectar edificaciones sostenibles, saludables, viables económicamente y que respeten el medioambiente con la creación de espacios para la gestión y el intercambio ciudadanos es fundamental en nuestro tiempo. Por ello la relación entre el capital invertido y su retorno a corto mediano y largo plazo introducen al arquitecto en un universo gerencial y dinámico que debe equilibrar sabiamente sin desmejorar la calidad del producto proyectual y edificatorio asi como de las necesidades de la sociedad en que se inserta.

En la formación tradicional del arquitecto estos temas van cobrando mayor importancia, a pesar de la resistencia de la academia por otorgarle el sitio que se merece, tanto en el interés de los estudiantes,  en su deseo por conocer la realidad  de los procesos, como en los currículos académicos que por lo general están obsoletos y desactualizados, el tema de la sostenibilidad de las edificaciones y procesos gerenciales apenas se considera.

De nuestra experiencia académica y profesional derivan estas consideraciones previas. El creciente número de estudiantes graduados en las universidades latinoamericanas interesados por estos temas les obliga a acudir a sistemas alternativos de enseñanza tanto a nivel de pregrado como a nivel de especialización y maestrías, la oferta de cursos como los que ofrece acaddemia da fe de ello, la ventaja de nuestros tiempos reside precisamente en el dominio cada vez más certero de los sistemas de intercambio de información, plataformas virtuales de comunicación y networking, así como de los métodos gerenciales como BIM que en sus seis dimensiones ofrece una relación efectiva y absoluta de implementación de oficinas virtuales de arquitectura que hoy en día ofrecen sus servicios a promotores a nivel mundial.

Algo en lo que se debe hacer énfasis es en la comprensión de que la sostenibilidad de las edificaciones, la aplicación de la metodología BIM, que apenas entra en escena hace menos de una década, y las seis dimensiones de proyecto conocidas y a saber: PUNTO DE PARTIDA (1D) PRODUCCION (2D) FORMA (3D) TIEMPO (4D) COSTO (5D) RESULTADOS (6D), no pueden aplicarse sin el manejo de una variedad de herramientas especializadas entre las que se pueden mencionar el LIDAR (detección y selección de imágenes laser), y programas de modelado como REvit que superan la tecnología tradicional que ofrece CAD y que consideran y adaptan, de acuerdo a la región,  las diversas normas de construcción en cada país, como en el caso de Colombia la NTC y en Venezuela la norma Covenin que aunque no consideran la metodología entre sus postulados, esta última se sirve de la norma para garantizar la viabilidad del proceso de acuerdo a las determinantes normadas y regionales especificas.

En el ámbito regional y profesional latinoamericano la aplicación de la metodología BIM en el control de los procesos constructivos y proyectuales es variable. En Venezuela conocemos pocas experiencias manejadas bajo esta figura de planificación, por no decir ninguna, aparte de las revisadas y propuestas de manera experimental en diversas universidades del país, entre ellas La Universidad Simón Bolívar donde hemos tenido la oportunidad de estudiar diversos casos y ejemplos de forma teórica y de aplicación práctica con los sistemas  de  pasantías realizadas por estudiantes de nuestra prestigiosa casa de estudios en oficinas dentro y fuera del país. Uno de los pioneros consultores de la aplicación de la revisión de la certificación de edificaciones LEED en Venezuela es el Ingeniero John Gathman quien asesora diversas oficinas de proyectos que requieren diseñar bajo los parámetros de la certificación LEED para la eventual calificación de proyectos en su mayoría a ser desarrollados por promotores extranjeros que lo requieren como una determinante fundamental de diseño, promoción y ahorro energético para elevar la calificación y competitividad y rentabilidad del inmueble en el tiempo, esto sucede frecuentemente en edificios destinados a Hoteles y Oficinas. La metodología BIM es también de reciente aplicación, pero  el interés se ha centrado en el manejo de programas como Revit como plataforma para poder ingresar a la metodología BIM aun en desarrollo en Venezuela a nivel de proyectos de arquitectura.  Debemos reconocer que el tema de la sostenibilidad de las edificaciones asociadas con la aplicación de la tecnología BIM  en nuestra experiencia profesional en el manejo de proyectos via networking nos arroja algunas luces sobre este particular y deja ver el estado de atraso en que se encuentra este tipo de experiencias en Venezuela.

A nivel regional caribeño y suramericano el panorama no dista mucho de ser el mismo, de las experiencias docentes y profesionales coordinadas en otras regiones como el Caribe (particularmente República Dominicana) Centro América (México y Panamá) asi como en el sur (Chile-Peru-Argentina) podríamos afirmar que Chile y Panamá  hacen esfuerzos sostenidos por la implementación del método y su herramientas auxiliares con cierta eficacia.

Los proyectos realizados para nuestros clientes norteamericanos se manejan bajo un estricto control de los procesos y fases de proyecto, bajo diversos formatos así como de dominio completo de las dimensiones del método y la posibilidad de construcción off-site de todos los componentes de la edificación y su final instalación coordinada in-situ y a distancia con todas las herramientas tecnológicas a disposición y cumpliendo con la normativa vigente para cada estado, la efectividad de la metodología BIM facilita inclusive el control a distancia de la producción y manejo transdisciplinario de los equipos integrados al proceso.

La figura del arquitecto como gerente y coordinador, no estrictamente de disciplinas sino de procesos completos, cobra relevancia y vuelve a coincidir con la visión que se ha tenido de él desde el renacimiento y que paradójicamente en el siglo XXI se rescata en su esencia con la sutil pero enorme diferencia que ofrece esta nueva manera de gerenciar, efectiva, planificada y a su vez desafía al arquitecto en sus habilidades profesionales y creativas que debe poner al servicio de las necesidades universales del hombre y la sociedad sin desmejorar el diseño.

El arquitecto debe comprender su rol como diseñador, creativo y gerente, como centro del método, triangulando afinidad y realidad sobre la base de la comunicación efectiva que brinda el mismo y los programas aliados para lograr edificaciones sostenibles y certificables.

Los antecedentes al método BIM provienen, según algunos autores y paradójicamente, del propio universo académico que a mediados de los setenta fue postulado conceptualmente por el profesor Charles M. Eastman del Georgia Tech Institute of Technology en los Estados Unidos de Norteamérica. La empresa húngara Graphisoft fue pionera de la aplicación del método BIM mediante el programa ArchiCad hacia 1987 bajo el nombre de Edificación Virtual. De allí en adelante diversos oferentes han hecho aproximaciones diversas y programáticas tecnológicas, entre ellos Sigma Design y Autodesk y otros.

             La sostenibilidad de las edificaciones más que un tema de moda es algo que debe tomarse en serio al igual que la certificación LEED de las mismas y que es posible únicamente con la aplicación del método BIM. La conciliación de academia con la realidad se hace necesaria en la formación del arquitecto para el manejo de todos los programas vinculados y de esta forma hacerse cada vez más competitivo en un mercado global altamente exigente y competido.

La eliminación de los escollos e imprevistos, o en su defecto la previsión y antelación a los mismos es indispensable y todas las variables que determinaran el éxito en la concreción del proyecto arquitectónico y multidisciplinario deben ser consideradas desde la génesis del mismo.

El reto es mantener la calidad del diseño sin perderse en la rigidez que supone una estructura metodológica, en la mayoría de los casos el arquitecto tradicional mira de reojo y con desconfianza su integración al método por miedo a perder la esencia de aquello para lo que en teoría fue formado, sin saber que a fin de cuentas su rol va mas allá de esa visión romántica y erudita de creador  inalcanzable, es bueno aterrizar en ocasiones y mirar el panorama global para insertarse nuevamente en el mundo, les invito pues a tomar en consideración esta premisa y mejorar su formación global con los diversos programas y cursos que ofrece acaddemia y que le permitirán insertarse de manera efectiva en un nuevo universo de relaciones y oportunidades y de potenciar al máximo habilidades y oportunidades para el mercado global de proyectos.

Perfil del Autor:

David Moreno Altmiks es arquitecto y ha sido profesor a tiempo integral en la Universidad Simón Bolívar en Caracas, combinando su actividad académica con la profesional en el desarrollo de proyectos bajo la figura de Networking. Ha sido tutor de diversas tesis de pregrado en el área de Gerencia de Obras y Proyectos en dicha universidad. Posee estudios de posgrado en el Área de Historia de la Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela. Actualmente desarrolla diversos proyectos para promotoras internacionales en Clearwater, Estado de Florida.

Reside en Venezuela-.

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