Autor: Raúl Eyzaguirre

Nuestra realidad como industria

Hoy más que nunca, nos encontramos frente a la gran oportunidad de poder transformar nuestra industria de la construcción, la cual lamentablemente se posiciona entre los últimos lugares referente a productividad, digitalización y adopción de nuevas tecnologías, en relación a otras industrias.

La esperanza es lo último que se pierde, por ello, con optimismo y la plena confianza de poder revertir estos resultados, debemos como profesionales primero reconocer las debilidades del comportamiento de nuestra industria y ser capaces de desaprender nuestras prácticas de gestión de proyectos potenciándolas con nuevas tecnologías, metodologías y prácticas colaborativas.

Mas allá de la buena voluntad de cada profesional y los esfuerzos aislados para quebrar esta inercia negativa; es clave empezar a trabajar en conjunto y bajo un sistema estructurado y sistemático que pueda escalarse y replicarse consecutivamente hasta lograr una industria altamente competitiva, productiva y eficiente.

Para lograr ello, una de las herramientas que la universidad de Stanford nos brinda, la cual ha evidenciado mejoras significativas en diferentes proyectos a nivel mundial, es la reconocida metodología Virtual Design & Construction o simplemente VDC.

VDC empodera a los profesionales

El éxito de los proyectos de diseño y construcción está en las personas. Al menos hasta hoy, los robots no nos quitan esa condición. Para aprovecharla, debemos enfocar nuestros esfuerzos en organizar y desarrollar equipos de trabajo con alto nivel de confianza, compromiso y colaboración.

VDC está pensado y orientado a mejorar el desempeño de los equipos de trabajo en un proyecto, para ello define una metodología basada en 3 elementos clave; el primero, y no por ello el más importante, es BIM. Término muy sonado en nuestra industria, que para algunos ha generado ventajas y beneficios tangibles, pero para otros muchas dudas y falsas expectativas debido principalmente a su falta de direccionamiento. El segundo elemento, es PPM (Project Production Management) o Gestión de la Producción en proyectos, concepto cuyas raíces nacen del exitoso Sistema de Producción de Toyota. Asimismo, comparte varias de sus prácticas y herramientas con la filosofía Lean Construction, siempre orientado a controlar la variabilidad y al diseño de procesos durante todo el ciclo de vida de una construcción. Y finalmente, el tercer elemento es ICE, que, si nos remontamos a la química y a la interacción que existe en las moléculas de agua en un cubo de hielo, encontraremos el término “COHESION”. Y realmente tiene mucho sentido con el verdadero significa para VDC, el cual hace referencia a Integrated Concurrent Engineering o Ingeniería Concurrente Integrada. Este concepto nace en la NASA, siendo esta práctica un aspecto natural en la forma como diseñan los proyectos aeroespaciales, y que Stanford la adaptó para la industria de la construcción, con la finalidad de lograr altos niveles de colaboración, integración del conocimiento y rápida toma de decisiones.

La tendencia en el mundo se orienta hacia la digitalización y globalización, con tecnologías aplicadas que muchas veces exceden nuestra imaginación. Asimismo, los profesionales ligados a la industria de la construcción, han acumulado vasta experiencia y conocimiento en las diversas especialidades y áreas técnicas que forman parte de una construcción. Frente a esta realidad, resultaría ciertamente ilógico desaprovechar las bondades que nos brindan las nuevas tecnologías y perder la gran oportunidad de integrar el conocimiento de cada uno de los involucrados del proyecto, con la finalidad de lograr mejores soluciones de diseño y constructivas. La metodología de diseño y construcción virtual define una estructura de procesos y prácticas las cuales tienen como objetivo equipar a nuestros principales tomadores de decisión en los proyectos con las mejores herramientas y métodos colaborativos, orientándolos siempre hacia los objetivos del proyecto y del negocio.

El rol de BIM en la metodología VDC

La industria aeronáutica, aeroespacial, manufacturera, así como muchas otras, desarrollan prototipos digitales que representan el producto final que van a comercializar. Y lo hacen con la suficiente anticipación y nivel de desarrollo para testear diferentes alternativas de diseño, simular su funcionamiento, evaluar su nivel de seguridad, predecir resultados y evaluar variables específicas del negocio.

Durante varios años, la industria de la construcción ha carecido de esta ventaja, pero hoy no podemos ser escépticos frente a esta gran oportunidad de poder analizar nuestras operaciones virtualmente mediante un modelo digital de la construcción. Es por ello que el CIFE de Stanford toma a BIM como una herramienta clave que permite el desarrollo de VDC hacia la mejora de los proyectos. Y lo considera no como una metodología, sino como una tecnología estratégica que facilita la comunicación, coordinación y colaboración de nuestros proyectos de construcción.

El calificar a BIM como tecnología, no debería conducirnos a pensar únicamente en software. BIM, desde la perspectiva de VDC, debe incluir además todos los procesos, técnicas, prácticas, estándares, equipos tecnológicos, capacitación y las posibles aplicaciones que resultan de la gestión de modelos digitales de la construcción.

VDC 4.0

La metodología VDC propone una estructura de trabajo sostenible con capacidad de adaptarse a los cambios tecnológicos, cuya frecuencia de renovación y actualización es cada vez más acelerada. Hoy, la industria de la construcción, casi por decisión unánime, categoriza a BIM como la herramienta de gestión indispensable en búsqueda de la mayor productividad y competitividad. En los próximos años, las tecnologías exponenciales lograrán una alta madurez cuya adopción será cada vez más masiva; y para adoptarlas efectiva y eficientemente, debemos incluirlas dentro de un modelo de gestión que potencie los procesos y permita una mejor toma de decisiones de los principales involucrados en los proyectos.

Fuente: World Economic Forum

Bajo este contexto moderno, el marco VDC no pierde vigencia, ya que resultaría totalmente factible reemplazar o acompañar el elemento BIM, con TECNOLOGÍA. Esta flexibilidad que caracteriza a la metodología, permitiría ampliar el alcance tecnológico, potenciar las bondades de los modelos BIM y lograr sinergias de los modelos BIM integrados con otras tecnologías exponenciales, cuyo límite es difícil de predecir.

Si aún no estas convencido del gran potencial que ofrece VDC y de los resultados que podrías alcanzar aplicando sus métodos y prácticas principales (BIM, PPM y ICE), te invito a que te inscribas en el Diplomado BIM organizado por ACADDEMIA, el cual profundiza en dichos conceptos, compartiendo las mejores prácticas de gestión y estrategias para implementar exitosamente VDC en sus proyectos.

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