En el año 2011 aproximadamente, en el salón de la tecnología industrial de Hanover – Alemania, se mencionó por primera vez el término de Industria 4.0 abriendo las puertas de lo que se podría considerar como la cuarta revolución industrial. ¿Cuarta revolución industrial?… la respuesta es: Si, haciendo un recuento, la primera revolución industrial en el mundo se dio gracias a la máquina de vapor, la segunda revolución gracias a la producción en masa facilitada por la línea de ensamble y la electricidad, la tercera revolución Industrial se asocia a la computación y la automatización y la Cuarta Revolución está ligada al uso masivo de internet, computación en la nube, internet de las cosas y los sistemas cyberfísicos.

Actualmente el entorno digital ha facilitado la globalización de la información, acortando de manera nunca antes experimentada, la distancia entre los habitantes del mundo y su conocimiento, esta condición única en la historia también influye y condiciona muchas de las formas del como y donde, transformando el concepto de lugar de trabajo y el trabajo mismo. Las plataformas de intercambio de bienes y servicios basadas en la nube como Uber, Airbnb, Amazon, taskrabbit, etc, están generando un cambio en los paradigmas conocidos en cuanto a servicios transaccionales se refiere, aprovechando la nube para llevar sus modelos de negocio a un nuevo nivel, un valor agregado, un cambio de paradigma.

Contextualizando a la Construcción, si partimos del momento actual de la industria global, la industria 4.0 afecta de manera positiva la gran mayoría de los procesos dentro de proyectos constructivos, claro está, si se trabajan bajo procesos BIM. La colaboración en el sector de la construcción es la base dentro del esquema de desarrollo en un proyecto constructivo, muchos profesionales se encargan de desarrollar diferentes aspectos especializados, esta forma de trabajo multidisciplinaria genera la necesidad de trabajar de manera coordinada.

Es en el trabajo colaborativo y su coordinación, es donde BIM prioriza en su propuesta de valor, en los procesos de construcción tradicional. La colaboración es principalmente un proceso asimétrico, en el que varias partes dentro del equipo de trabajo desarrollan un aspecto del proyecto donde posteriormente, al integrar esos aspectos individuales surgen conflictos que acarrean múltiples cambios dentro de los planes, generando reprocesos que afectan de manera negativa el desarrollo del proyecto, afectando la planeación, los tiempos y el presupuesto mismo.

Estos equipos de diseño y construcción son complejos, involucran diferentes actores, entre especialistas y organizaciones, dependiendo la complejidad del proyecto a desarrollar, su escala y ubicación geográfica. La colaboración entre equipos de trabajo ubicados en diferentes lugares geográficos, no es algo nuevo, siempre ha existido, lo que ha cambiado es la forma en la que intercambiamos la información, han existido canales como la correspondencia que han facilitado el trabajo colaborativo entre equipos en diferentes ubicaciones, otro asunto son los tiempos invertidos en estos esquemas… Actualmente el internet y la informática acortaron esa brecha dando paso a la inmediatez del intercambio de información, permitiendo que la información generada se hiciera llegar más rápido a quienes la solicitaran, pero surgen varias preguntas: ¿está actualizada la versión?, ¿qué pasa en caso de hacer una petición de cambio?, ¿corresponde a la última revisión de cambios?, la respuesta a estas preguntas está, en que no solo debe haber un trabajo colaborativo establecido, sino, que el desarrollo de esta información generada debe ser concurrente, todos los actores involucrados deben tener acceso a esta en tiempo real.

La colaboración entre equipos de proyectos y otras partes interesadas sigue siendo un problema constante que introduce costes, retrasos, riesgos y reprocesos en los proyectos. Aún hoy hay falencias en los procesos de comunicación dentro de los proyectos elaborados con BIM, incluso, compartiendo la información por internet (correos electrónicos, Dropbox, etc.), no solo debemos contar con la inmediatez del intercambio de información, sino que se requieren herramientas más eficientes, procesos y técnicas que faciliten el desarrollo de las actividades para el progreso del proyecto, que garanticen la concurrencia de la información, sin importar donde se encuentre.

Es en este momento donde la industria de la construcción puede contar con todos los adelantos que ofrece la tecnología de la industria 4.0, Autodesk por medio de su herramienta Collaboration for Revit, aprovecha el internet, sumado a la potencia de computación en la nube, crea una herramienta que enlaza los equipos de trabajo, sin importar su ubicación geográfica, en el desarrollo de un proyecto. Utilizando un único modelo de información que asegure que, de manera concurrente, se puedan visualizar, analizar y actualizar los avances dentro del proyecto, elevando la productividad del equipo de trabajo sin importar su ubicación geográfica (dentro de la misma ciudad, diferente ciudad, departamento, país, región o continente), no solo transformando la forma en cómo se genera la información, sino transformando la idea del espacio de trabajo mismo.

La potencia de computación, por poderosa que sea, no puede prescindir de la intervención humana en el proceso de diseño. Collaboration for Revit, no solo permite establecer el trabajo colaborativo de manera concurrente sino que, también permite crear proyectos, gestionar información de los proyectos, administrar los equipos de trabajo, el acceso a la información de estos, los modelos y quizá lo mas importante generar un canal de comunicación directa por proyecto, involucrando a todos los actores encargados de su desarrollo, teniendo una trazabilidad de las decisiones de diseño tomadas y su respectivo seguimiento. Accediendo incluso desde la nube misma, desde una conexión a internet sin siquiera tener instalado Revit se pueden también intercambiar notas y comentarios, anexos con imágenes tomadas del proyecto mismo que faciliten cualquier decisión de diseño y participación de asesores externos que aporten al desarrollo del proyecto, solo contando con un dispositivo móvil como un smartphone o tablet que permita conectarse a la red.

Con Collaboration for Revit, apoyados en las buenas prácticas, optimizamos procesos de trabajo colaborativo sin importar la ubicación geográfica de los actores involucrados, acortando cada vez más la brecha de incertidumbre relacionada con la información compartida de modelo, llevando a mejores resultados y efectividad, impactando positivamente los procesos, los tiempos y la comunicación del equipo de diseño. Podemos decir que, el cómo y el dónde, van a tener un cambio de paradigma dentro del desarrollo de un proyecto constructivo del trabajo colaborativo, que abre una cantidad de opciones para desarrollar socios estratégicos dentro de la industria de la construcción que faciliten mejores resultados, elevando la productividad de los proyectos mismos de las compañías.

Juan Carlos Velásquez Escobar

Arq. Consultor BIM

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